QUE VIVA LA FIESTA BRAVA! POR: óscar mejía

jueves, 17 de julio de 2008

RINCON TAURINO (17/07/08)

Don Antonio LLaguno dando la vuelta al ruedo en compañía de David Liceaga en el Toreo capitalino


CIEN AÑOS DE SALTILLO EN MÉXICO


Por Antonio Casanueva


Hace unas semanas en el número 729 de la revista 6Toros6 del 17 de junio del presente, el comentarista y escritor taurino Juan Antonio de Labra publicó un conciso y muy completo artículo sobre la llegada de los primeros toros españoles a México, procedentes de la sangre española de Saltillo, las distintas etapas de su incorporación a la ganadería brava mexicana y la influencia que estas importaciones ha tenido en la historia reciente -tan solo cien años- de la Fiesta Brava de nuestro país.


Debido a su profundo conocimiento del tema, dado que él mismo pertenece a una de las llamadas cuatro familias que dieron auge a la crianza del toro bravo en nuestro país, los interesados en el tema, tanto taurinos como ganaderos y aficionados, esperamos que sea el propio Juan Antonio de Labra quien elabore no sólo uno o dos artículos mas al respecto, sino que escriba y publique todo un libro, que aclare en su conjunto, tantos aspectos hasta ahora desconocidos del singular desarrollo de la ganadería brava en México.


Mas allá de importaciones ocasionales de toros traídos a finales del siglo XIX y principio del XX, para ser lidiados y muertos en las plazas de toros, que por alguna u otra razón permanecieron en el país convirtiéndose en sementales de las vacadas existentes, De Labra ubica en 1904 la primera importación formal de toros y vacas de Saltillo para su crianza, la que el señor José María González, propietario de la ganadería de Tepeyahualco trajo para sus dehesas tlaxcaltecas. Se trató, explica Juan Antonio, de un hato formado por diez vacas y dos sementales que, pasados los años, vino a dar forma a la legendaria ganadería de Piedras Negras.


Esta ganadería, la que existía como tal desde 1874 estaba formada con animales procedentes de San Cristóbal de la Trampa, debutó en la capital de la república el 30 de septiembre de 1887 en la antigua plaza de San Rafael, estando el cartel integrado por "Cuatro Dedos" y "Zocato". Posteriormente y ya en manos de su nuevo propietario; don Lubín González, Piedras Negras se siguió transformando con la incorporación de las reses de Saltillo especialmente importadas para ese efecto.


Por su parte, en Zacatecas, Don Antonio Llaguno González propietario de San Mateo, debido a su gran amistad con el matador español Ricardo Torres "Bombita" y por su intervención en la madre patria, pudo adquirir dos lotes de vacas y sementales de Saltillo los cuales arribaron a nuestro país en 1908 y 1911, las que sirvieron para que se creara la mayor y mejor ganadería mexicana formada tanto con los toros y vacas puras de Saltillo a que se refiere este párrafo, como con una mezcla de vacas criollas oriundas de los campos zacatecanos, tan valiosos unos como los otros ya que sin el empleo de las vacas criollas, poco hubiera sido el crecimiento y mucho mayor la consanguinidad obtenida por el ganadero en sus nuevas crías.


San Mateo debutó formalmente en la capital de la república con una novillada efectuada el 12 de diciembre de 1912, en la que actuaron Rosendo Bejar, Ernesto Pastor y "Bonarillo hijo" en tanto que la primera corrida de toros, que se mató de este hierro, se efectuó igualmente en la plaza de El Toreo la tarde de la restauración de las corridas de toros en la capital que estaban prohibidas por el absurdo decreto del llamado Jefe del Ejército Constitucionalista, encargado del poder Ejecutivo de la nación; Don Venustiano Carranza, el 16 de mayo de 1920, actuando en esa tarde, mano a mano el popular "Tigre de Guanajuato" Juan Silveti y José Corzo "Corcito".


Así, San Mateo y mas adelante Torrecilla, formada con el mismo simiente y propiedad de don Julián Llaguno, hermano de don Antonio, fueron quienes principalmente colaboraron en la formación de las grandes figuras del toreo nacional y en particular de la llamada .


A principios del siglo XX, se realizó otra importación para la ganadería de San Diego de Los Padres, la que ubicada en el Valle de Toluca había sido fundada alrededor de la mitad del siglo ddiez y nueve por don Rafael Barbabosa y cuyos herederos importaron en 1910, seis vacas y dos sementales de Saltillo, manteniendo su línea de sangre sin mayor cambio alguno, hasta la inclusión muchos años después, de sementales procedentes de la ganadería de don Jesús Cabrera, cuyo origen era igualmente de Saltillo, por la vía de San Mateo.


En 1948 nació San Miguel de Mimiahuapan, originada de Torreón de Cañas y adquirida por don Luis Barroso y que estaba formada en su totalidad con ganado de Torrecilla al que que incorporó en 1950, 50 vacas y 2 sementales adquiridos al hijo de don Antonio; Toño Llaguno García.


Posteriormente, a través de todos ellos se fueron formando nuevas vacadas y ramificaciones de las arriba mencionadas, haciendo crecer hasta sus límites esta pequeña porción de Sangre de Saltillo venida a nuestro país para cuyo crecimiento han aportado experiencia, cuidado y esmero personas como Chucho Cabrera y don Javier Garfias.


En suma; CIEN AÑOS de gloria para la Fiesta de toros en nuestro país, gracias a la dedicación y desvelo en el cuidado y atención de unos cuantos sementales y vacas procedentes de Saltillo.


ANTONIO CASANUEVA


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domingo, 13 de julio de 2008

“BALCÓN TAURINO”

...El 3 de agosto se despide Eloy de Orizaba

10-JULIO-08

Por:Cuentacuentos

Se dio a conocer el cartel completo para el domingo 3 de agosto en la Plaza de Toros La Concordia de Orizaba, será la ¿despedida? de Eloy Cavazos alternando con Arturo Macias “El Cejas” y abrirá plaza el joven rejoneador Jorge Hernández Garate, hijo de Jorge Hernández Andrés y nieto de Jorge Hernández Espinosa (qpd) también rejoneadores, con un encierro de “Santo Domingo”, también actuaran “Los Forcados de Teziutlán”, se espera que el público responda y que la empresa presente una real corrida de toros, se supo que esta corrida no será organizada por la empresa “Renovación 2000” del “Chilolin” que tiró la toalla. Recibí un e-mail del extraordinario cronista taurino Heriberto Murrieta, indicándome que narrara por radio esta corrida.

Ya dio inicio la famosa Feria de San Fermín en Pamplona, comenzó con una novillada el sábado 5 de julio, donde actuó el mexicano arrollador Octavio García “El Payo”, cortando dos orejas y salio a hombros, será estupenda la campaña española, dado que tiene firmadas 33 novilladas alternando con lo mejor de España y plazas importantes, en agosto toreara 8 festejos y en septiembre serán 18, algo fuera de lo común actualmente en toreros mexicanos, hasta tomar la alternativa en Jaén el 19 de octubre de manos de Enrique Ponce y de testigo “El Juli”.¡Enhorabuena Torero!

El domingo pasado en la Monumental Plaza Muerta, se lidio un estupendo encierro de la ganadería de “Medina Ibarra”, que según los reportes fue desperdiciado, por la terna que actuó, salvándose Luis Manuel Pérez “El Canelo” y medianamente Salvador López que cortó una oreja por soberbia estocada, Sergio Lejarza se sacó el premio mayor y no lo pudo cobrar, para él fue el toro de nombre “Gordo” # 170, con 382 kilos, que de acuerdo a su bravura, estilo y nobleza, fue indultado merecidamente, a Sergio se le vio fuera de sitio y medido de valor, los ganaderos Don Jorge Arturo Medina e Hijo dieron triunfal vuelta al ruedo.

Cartelazo el que se presentará en Cuautitlán Izcalli, festejo que se realizara en el Lienzo Charro, dado que las lluvias dejaron la plaza portátil inundada, se presenta el rejoneador Gastón Santos y a pie el triunfador de la México Humberto Flores, José Luis Angelino y la revelación el joven Juan Chávez, lidiando 7 toros de “Brito” y a las 12.30 horas actuara matando un novillo Rafita Mirabal, que ya dentro de poco debutara oficialmente como novillero. ¡ Suerte Rafita!

El cartel de la México para este domingo, suena interesante, se presenta el novillero Juan Luis Silis, que se esta preparando para tomar la alternativa, de manos del Torero Charro, Mariano Ramos y con él, Manolo Olivares y el joven regiomontano Juan Fernando con toros de “San Felipe Torres Mochas” de Don José Murillo Alvírez, porque el encierro anunciado originalmente de “Cerro Viejo” fue rechazado por no dar el peso reglamentario.

Esta semana fue dado de alta el triunfador de la temporada, Manuel González “Montoyita”, después de la grave y aparatosa cornada, estará de regreso a los ruedos sino se presentan complicaciones en tres o cuatro semanas, después de una rehabilitación especial.

El domingo pasado en la segunda corrida de la Feria de San Fermín, Sergio Galán le pego un “jabón” a Hermoso de Mendoza (pan con lo mismo), cortando tres orejas y saliendo a hombros, al fin descansaremos esta próxima temporada de Pablo Hermoso de Mendoza, después de declarar que no vendrá a América esta próxima temporada.

Sigue la legión mexicana dando de que hablar en España, Oliver Godoy torea el martes 27 en Casavieja, alternando con el rejoneador Rubén Sánchez y a pie con Alejando Carmona, Javier Tapia “El Calita” toreo el sábado 12 en Ávila y en esa misma plaza se presenta el domingo 13, Mario Aguilar, ¡Suerte!

Por hoy ha sido todo, nos veremos la próxima semana.

“EL TOREO ES LA DESTREZA Y EL VALOR, CONVERTIDOS EN ARTE”

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DESMENTIDO DE MENTIRAS REPETIDAS

sábado 12 de julio de 2008


Por Mauricio Riofrío Cuadrado

La polémica actual sobre la Fiesta de los Toros confirma el momento sociológico de enorme interés y vitalidad por el que atraviesa, esta vitalidad precisamente incluye la pasión y la polémica.

La tauromaquia es la más subjetiva de las artes vivas, en ella juegan un papel importantísimo factores tan complejos como subyugantes, por ello se trata de exigir respeto a una realidad histórica y actual.

Una mentira mil veces repetida, sigue siendo una mentira. Por eso, sobre la base de una afirmación falsa, existe una respuesta razonada y explicada, como encontraremos a continuación:

Hay gente que se opone y dice que ha asistido una sola vez o nunca lo ha hecho o jamás asistirá a un espectáculo taurino.

Este tipo de afirmaciones explican claramente una serie de comentarios antojadizos y equivocados, pues cuando no se cuenta con los elementos de juicio necesarios para discutir sobre cualquier tema, se cae fácilmente en la falta de objetividad, en el prejuicio y la falsedad. “No se de lo que están hablando pero me opongo”


¿Cómo se puede criticar la Biblia sin haberla leído?

El toro sufre torturas previas a la corrida tales como: Ingesta de diuréticos; tapones con gasolina; agujas en los testículos; vaselina en los ojos, manipulación de cuernos, etc.

El toro es cuidado, alimentado, vacunado con mucho celo durante 4 años, precisamente para que protagonice el espectáculo en óptimas condiciones físicas, de otra forma no podría embestir como lo hace en las corridas durante 20 minutos aproximadamente.

Afectar la integridad del toro está en contra de los más elementales principios de la tauromaquia.
La manipulación de los pitones es considerada un DELITO TAURINO penado en la Ordenanza Taurina, porque precisamente atenta contra la naturaleza del toro de lidia.

¿Que tal si a usted y a mi nos pican y nos ponen banderillas?

Es insultante a la inteligencia y dignidad humanas el asignar la categoría de seres humanos a los animales. Igual de inconcebible es adoptar gratuitamente el lugar del toro. A ver si defienden al pavo en diciembre y proponen un hombre relleno para Navidad.

No existe ninguna relación entre la tauromaquia y el arte

Quien afirma que el toreo no tiene ninguna relación con el arte, no conoce la obra y la afición de Goya, Picasso, Botero, Hemingway, Ortega y Gasset, Rafael Alberti o Camilo José Cela, para citar poquísimos de la infinidad de ejemplos que se podrían anotar. En el Ecuador se estaría desconociendo a Oswaldo Viteri, Jorge Enrique Adoum, Oswaldo Guayasamín, Javier Ponce, Francisco Febres Cordero entre muchos otros. No se trata de acumular nombres de artistas y gente de ciencia y cultura, todo está en los libros, el que lo desconozca simplemente no los ha leído y por lo tanto ignora su contenido.

¿Por qué debemos adoptar una cultura ajena a la nuestra?

Porque esa es nuestra realidad y es el producto de una interacción cultural.

Porque nos guste o no, los españoles llegaron a América, de otro modo nuestra religión no sería la católica, nuestro idioma no sería el castellano.

En otros ámbitos, nuestro deporte favorito no sería el fútbol que fue inventado por los ingleses; nadie debería comer pizza italiana, hamburguesa americana, wantan chino o shawarma árabe.

Las corridas de toros son una manifestación esnobista y novelera de diciembre y no tienen ninguna trascendencia social.

A lo largo de la historia la fiesta de los toros se ha hecho presente en la sociedad organizando corridas y festivales taurinos benéficos. En España se realiza anualmente la Corrida de la Beneficencia para ayudar a instituciones sociales. El año de la tragedia del Nevado del Ruiz se organizó un festival que recaudó una cifra record a favor de los colombianos.

En el Ecuador se ha recolectado fondos, gracias a los festivales benéficos organizados por empresas y grupos de aficionados, a favor de muchas instituciones tales como: ABEI-niños-, Sociedad Cardiológica Ecuatoriana, Patronato San José, Hogar San Vicente de Paúl, Fundación Reina de Quito, Cruz Roja, Hospital del Niño, Niños de la Calle, Hogar San Juan de Dios, Niños Down, etc.

Además, no hay que olvidar que en alrededor de 150 cantones del país (de algo así como 216) se celebran festejos taurinos a lo largo del año.

¡Pobre torito!

Exclamación que la hacen las mismas personas que no se inmutan ni reparan en la situación de los niños de la calle, la violencia contra la mujer, la mendicidad, el desempleo, la infame insalubridad y mediocre educación que afecta al 85 % de los ecuatorianos.

Sería bueno instituir también una Sociedad Protectora del Ser Humano.

Al toro de lidia hay que dejarlo que viva tranquilo en el campo.

El toro de lidia como especie zoológica desaparecería si no hubiera corridas de toros, porque simplemente se dejaría de criarlo, cuidarlo y alimentarlo. Ciertos movimientos animalistas proponen que se lo deje tranquilo en el campo… ¿en el campo de quién?

Tal como las corridas de toros, también la guerra ha inspirado grandes obras de arte.

No se puede comparar los horrores de la guerra en donde la intención es eliminar a miles de niños, mujeres y ancianos inocentes. El efecto del arte en estos casos esta vinculado a la firme convicción del artista en provocar una reflexión para que estos horrores no se vuelvan a repetir. En el caso de las corridas de toros, resaltan la belleza del animal, el valor e inteligencia del torero y la estética que produce esta armónica conjunción.

Hay muchas muertes en las corridas de toros

24 de mayo de 1964.- Estadio Nacional de Lima: 300 muertos y 500 heridos, porque un árbitro anuló un gol de Perú en contra de Argentina.

1969.- El fútbol originó la guerra entre Honduras y el Salvador que provocó un número indeterminado de víctimas mortales.

1982.- Estadio Haarlem de Holanda, Copa UEFA: 50 muertos.

1982.- Estadio Pascual Guerrero de Cali: 22 muertos.

Mayo de 1995.- Estadio de Heysel Bruselas: Medio centenar de muertos.

1996.- Guatemala, eliminatorias: 89 muertos.

La Fiesta de los Toros genera riqueza solamente para los empresarios taurinos.

No solo para los empresarios taurinos, dinamiza la economía de las ciudades taurinas, genera empleo y provee de recursos económicos a:
Ganaderos, mayorales, veterinarios, vaqueros, personal de campo y proveedores de insumos agrícolas y veterinarios.
Toreros, novilleros, banderilleros, picadores, mozos de espadas, en activo y retirados (aproximadamente 120 familias).
Sindicato de Trabajadores de la Plaza de Toros Quito (50 familias); Trabajadores de las 17 plazas de toros estables y 2 portátiles en el Ecuador.
En Quito, 66 empleados para control de puertas y mantenimiento higiénico de la plaza, 10 personas para el manejo de corrales, 2 puntilleros por tarde, 6 empleados administrativos y 4 transportistas pesados, 2 familias de conserjes además de la Compañía de Seguridad contratada, 2 tramitadores para pago de impuestos municipales (año 2006 aproximadamente USD. 500.000,oo).
500 vendedores de comida dentro y fuera de la plaza.
Adicionalmente:
Hoteles
Restaurantes y bares
Agencias de Viajes
Comercio de Artesanías
Radiodifusoras
Canales TV
Periódicos, revistas y demás prensa escrita nacional e internacional.

“LA FIESTA DE LOS TOROS ARRANCA LA MARCA DE NUESTRA HIPOCRESÍA PURITÁNICA Y TRANSFORMA LA MEMORIA DE NUESTROS ORÍGENES Y DE NUESTRA DEUDA CON LA NATURALEZA, EN UNA CEREMONIA QUE NO SOLO CELEBRA LA VALENTÍA, LA INTELIGENCIA Y EL ARTE EXPRESADOS CON BELLEZA, SINO ACASO LA REDENCIÓN”. Carlos Fuentes -escritor mexicano-

sábado, 12 de julio de 2008

RINCON TAURINO 10/07/08


JUAN SILVETI MAÑON FUNDADOR

"La Dinastía de Los Silvetí"


Por Antonio Casanueva


Como la semana pasada hablamos de David Silveti y el imperecedero recuerdo que dejó entre todos los taurinos y aficionados con su precipitada partida de este mundo, para no dejar trunca historia, hemos querido retomarla y hablar no solamente de David, sino de toda La Dinastía ; es decir de la vida taurina de esta peculiar familia mexicana, la que se inicia en 1891 cuando el "Meco" Juan Silveti, fundador de la dinastía, vino a este mundo, hasta la infortunada noche aquella en Salamanca en que David decide cortarse la vida.


Son algo mas de 110 años de recuerdos, hazañas y tragedias que si bien resultaría imposible para nosotros cubrirlos todos en una, nos parece indispensable tratar de hacerlo, para no dejarla trunca o incompleta .

Para iniciar, hablemos de Juan Silveti Mañón el abuelo y legendario "Tigre de Guanajuato", nacido en Guanajuato el 8 de marzo de 1891 y quien vistiera por primera vez el terno de luces en Celaya en una novillada en 1913, tomó la alternativa en El Toreo capitalino el 16 de enero de 1916, de manos de Luis Freg, la revalida en Barcelona el 18 de junio de ese mismo año, con el mismo cartel y la confirma en Madrid el 8 de abril del año siguiente de manos de "El Gallo" con el toro "Zarcillo" de don Salvador García de la Lama, logrando actuar en total algo así como 25 corridas en aquel país.

Retornando a México, en donde se libraban los años mas cruentos de La Revolución, en la que Juan Silvetí participó activamente y no siempre con las fuerzas triunfantes, por lo que hubo de abandonar nuevamente el país para refugiarse en sudamérica y muy especialmente en Colombia en donde radicó por cerca de diez años, desarrollando su actividad taurina tanto en ese país como en Venezuela y El Perú. A su retorno a la patria y luego de un novelesco retorno e indulto por parte de quienes por esos años gobernaban nuestro país, reanudó su participación en las corridas de toros a lo largo y ancho del territorio nacional, despidiéndose definitivamente en la plaza de la capital, en El Toreo de la Condesa, el viernes 1o. de mayo de 1942, alternando con la llamada "diosa rubia de Toreo", Conchita Cintrón, Carlos Vera "Cañitas" y Paco Gorráez en la lidia de 8 toros de Piedras Negras, muriendo en 1956, al cumplir los 65 años .


Juanito Silveti por su parte, segundo miembro de la dinastía que ahora nos ocupa, nació en la ciudad de México el 5 de octubre de 1929, debutando como novillero de 1944 en Aguascalientes y luego de años difíciles se presentó en la capital el 3 de julio de 1949. Tuvo una gran temporada en esa plaza en la que alternó reiteradamente con Eduardo Vargas y tomó la alternativa el 15 de enero del año siguiente de manos de Fermín Rivera quien le cedió el toro " de la Colegial" de La Laguna, siendo testigo Manolo Dos Santos.


Al año siguiente se trasladó a España donde realizó repetidos viajes hasta 1955, en los que sobrepasó con creces la cifra de corridas toreadas por su padre, hasta llegar a las 75 actuaciones, confirmando la alternativa el 17 de junio de 1951 de manos de Antonio Bienvenida y siendo el testigo por segunda ocasión Manolo Dos Santos . En la trayectoria española de este torero, sobresalen sus grandes actuaciones en la plaza de Las Ventas, durante dos años consecutivos en La Feria de San Isidro, las que recuerdan todavía en las tertulias los aficionados de la calle de La Victoria, en especial la tarde clamorosa del domingo 25 de mayo de 1952 en que por cornadas de sus alternantes, Pablo Lozano y Rovira Juanito Silveti debió de matar 4 toros en la misma tarde, cortando orejas al primero, segundo y cuarto de la tarde, escuchando fuertes ovaciones durante la lidia de sus toros y dando vueltas al ruedo luego de matar a los cuatro, tres de ellos, con las orejas en las manos.


Al regreso de sus incursiones en la Madre Patria se mantuvo en plena actividad taurina en el interior de la república hasta 1968 . En La Plaza México capitalina, tuvo su última actuación el 29 de enero de 1967 fecha en que otorgó la alternativa a Raúl Contreras "Finíto", al cederle al toro "Saucito" de Torrecilla .

Sus hijos David y Alejandro siguieron el mismo derrotero que su padre y abuelo llegando igualmente recibir la alternativa, confirmarla en Madrid, España y tener grandes y merecidos triunfos. David primero, de quien poco tenemos que agregar después de nuestra narrativa de la semana pasada, en la que hemos hablado de su entrañable personalidad y deseo de superación constante en todos los aspectos de la vida; tanto moral, religiosa y hombre de bien, como taurina quien ante la imposibilidad de realizarse como torero y luego de grandes esfuerzos y sometimientos físicos tanto en entrenamientos como en los brutales ejercicios de rehabilitación, decidió cortarse el vida, como ha quedado dicho, el 12 de de noviembre 2003.


Por su parte, Alejandro, quien luego de sus apariciones en la cuadrilla infantil en que participara con su hermano David igual de los hijos de tanto de Capetillo, El Calesero y Carlos Arruza, dejó la actividad taurina para ingresar a la Universidad y convertirse en un brillante arquitecto, profesión que le aportó grandes satisfacciones, pero que no fueron suficientes, por lo que dejando olvidados los planos y las construcciones temporalmente,

abrazó la tauromaquia otra vez en Irapuato, Gto. David su hermano le otorgó la borla de matador de toros, confirmándola en Madrid, España el 14 de mayo de 1994 de manos de David Luguillano, retornando a esa misma plaza en 1996.


Años mas tarde, Alejandro, dejó nuevamente los trastos torcidas olvidados en el rincón. Luego de 13 años de actuar profesionalmente como matador de toros, ahora, estoy seguro que tendrá tiempo para dedicarlo a su familia y su profesión, al mismo tempo para recordar las múltiples veces que partió plaza, en México, Francia, España, también en Colombia y Venezuela en donde fué un verdadero ídolo o en El Perú, Ecuador, Panamá y R

epública Dominicana, en esta última nación, antes de incursionar Alejandro, jamás se habían dado corridas de toros. Dijo adios al modus vivendi familiar en la Plaza Revolución de Irapuato el 20 de Noviembre de 1999, mismo ruedo en que su hermano David le había conferido la alternativa.


Ha sido, Alejandro, hasta el MOMENTO el último de la dinastía Silveti, pero no dudamos que en un futuro podrá aparecer por ahí algún nuevo Silveti que nos vuelva a emocionar como lo hicieron cada uno de ellos, en sus respectivos tiempos, las tres generaciones narradas y descritas para ustedes a manera de un sincero y sentido homenaje para ellos.

Antonio Casanueva


viernes, 11 de julio de 2008

San Miguel de Allende


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SOMOS ECUADOR...

Un patrimonio cultural de la humanidad: la tauromaquia o el arte de esculpir el tiempo



Por Francis Zumbiehl

6toros6/ No. 573/ 21 de junio de 2005

Para determinar en qué medida la fiesta de los toros pertenecen al mundo de la cultura, y no a una realidad simplemente violenta y cruel, arranquemos con una evidencia: la Tauromaquia es una puesta en escena de la muerte, desde luego no con el sadismo que denuncian los antintaurinos, sino en el mero sentido de una representación. Como la tragedia griega, la ópera italiana y la Semana Santa andaluza, la corrida arroja una luz cruda sobre el dolor, la sangre y la muerte para enseguida transfigurarlos por una catarsis artística peculiar. La belleza majestuosa del toreo hace la muerte aceptable, o mejor dicho, hace nacer la ilusión de que la muerte, se deja seducir y amaestrar por el arte. En este sentido, no hay nada menos “realista” que el toreo, porque todas sus expresiones responden a una exigencia absoluta de estética, y porque en sus mejores momentos nos deja pensar que la fatalidad y el miedo han perdido la partida, nos permite saborear un perfume de resurrección.

Por otra parte, la tauromaquia es un ritual con una escenografía rigurosa: los tres tercios equivalentes a los actos de una tragedia, la división del espacio (medios, tercio y tablas) y el repertorio de las suertes –de alguna manera unas figuras obligadas- sin olvidar los “cánones”: parar, templar y mandar. Sin embargo, este marco un tanto rígido no tiene otro objeto que el de escenificar la fragilidad, lo imprevisible, que constituyen el trasfondo de la función. El público está llamado a juzgar en el acto los logros y fracasos de los protagonistas. Como en la ópera, lo hace utilizando toda la escala de las manifestaciones, incluyendo los pitos y la bronca. Del mismo modo que el coro en la tragedia griega, el público en los toros no es un protagonista –ni debe serlo-, pero con sus reacciones subraya el color de ese momento único e irrepetible que se acaba de producir. Y hablo de coro porque la emoción compartida despierta una auténtica comunión que cuaja en el famoso “¡olé!” que miles de voces, sin haberse consultado, pronuncian en el mismo segundo ante la evidencia de algo bello o valioso. Es la unanimidad del entusiasmo que jamás se equivoca.

Arquitectura en movimiento

La reminiscencia platónica juega un papel central en la valoración de una tarde de toros. En efecto, hoy en día, más que nunca, la belleza del toreo exige la ligazón. El impacto emocional de un pase es aún mayor cuando se apoya en el recuerdo del pase anterior con el cual viene encadenado. La arquitectura en movimiento, edificándose de forma instantánea sobre la arena, da la impresión de que quiere elevarse gradualmente hacia una cumbre modélica que es como la coronación del conjunto, pero que se sitúa siempre más allá del presente, en un pasado mítico o en un porvenir hipotético. De ahí los dos sentimientos más constantes en un público de toros: la esperanza y la desilusión. Para evitar esta última, “antes que la faena marchite” –según la expresión acertada de Michel Leiris- el torero debe demostrar su agudo sentido de la medida, rematando a tiempo la serie. De lo contrario caería en el pecado mortal de “pasarse de faena”. En ese remate es la firma (como sabemos existe un pase del mismo nombre) que corresponde a la expresión tan genuinamente taurina: “¡Ahí queda eso!”, haciendo entrar la belleza recién acabada en la realidad sublimada del recuerdo.

La estética de un pase aislado se aprecia también por referencia a todos los pases de la misma índole embellecidos por la memoria. La memoria, en efecto, es tan fundamental en el mundo de los toros que sin ella no se pueden entender los ritos sociales que son como la antesala o el epílogo de la Fiesta. Me refiero a las innumerables charlas y tertulias que se celebran en peñas y bares. Detrás de las superficialidad aparente de estos coloquios se esconde el afán desesperado de luchar contra el olvido. Cada aficionado compara sus recuerdos con los del vecino para forjarse su propio tesauro de momentos cumbres y evitar que con el tiempo, como granitos de arena, escapen de los dedos de su conciencia.

Como se ha dicho de sobra, la corrida española es la expresión viva del mito de Teseo y del Minotauro, pero en su significado más hondo, la bajada a los infiernos. En la tauromaquia postbelmontina, la esencia del gesto torero consiste en hundirse en el reino de las sombras, de la animalidad y del mayor peligro. Hoy en día se torea bajando lo mano en lo posible, y acompañando al toro en la bajada, aunque sea con la mirada y con el movimiento de la cabeza si el cuerpo se mantiene erguido. Con la ligazón y con el temple, una tanda de muletazos se convierte en una larga travesía durante la cual el hombre va unido a la bestia, estando casi tanto en su poder como ella en el suyo, antes de emerger a la luz en el último momento con el pase de pecho o cualquier remate de filigrana. Esa luz cobra una intensidad especial por el hecho de haber atravesado la oscuridad. El torero triunfa plenamente en la medida en que ha sabido hundirse en los pases, asomarse al balcón en las banderillas, cruzarse con el toro en la muleta y dejarse ver en la suerte suprema.

Hemos dicho al principio que el arte del toreo despierta la ilusión de que la muerte se deja convencer, sino vencer del todo. Aquí no se viene a ver morir a un animal individual, lo que desde luego sería un acto de crueldad y de puro vouyerismo; se viene a ver una ceremonia en la cual la muerte del toro tiene un papel central (sin olvidar que ella representa también la nuestra, la de todos los mortales), pero cuyo fundamento al fin y al cabo es la comunión entre la vida y la muerte, la celebración de esta pareja esencial que abarca toda existencia. Ahora bien, todo es vital y mortal al mismo tiempo en la corrida, empezando por el toreo. La conciencia que tienen el torero y el aficionado de este arte singular está centrada en la evidencia de su realidad frágil y efímera, en el momento mismo en que intenta crear la ilusión de una eternidad no permanente. Ahí la clave es el temple, cuyo fin es alargar y lentificar un pase: en otras palabras, diferir la muerte inapelable de su belleza. El torero esculpe el tiempo como si pudiera adueñarse de él, pero sabiendo que es imposible pararlo. Cada segundo templado de toreo está envuelto por “esa muerte perezosa y larga”, tan bella como una nota musical en suspenso, última vibración del cante antes del definitivo silencio.

¿Y vamos a dejar que una de las expresiones más genuinas de la cultura y de la sensibilidad latinas, que comparten pueblos que se sitúan en las dos riberas del Atlántico, que forma parte, sin lugar a dudas, de lo que la UNESCO considera como patrimonio inmaterial, desaparezca de nuestro mapa y de nuestra conciencia?



jueves, 10 de julio de 2008

Casta Torera

Entrevistas :::: Juan Manuel Roca Rey en taurófila entrevista insól ita donde analiza su ADN taurino.

Casta Torera

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Juan Manuel, niño torero, con su padre Tuco. Tuco fue quien cerró trato con Manolete para que toreara en Acho en 1946. Tuco tuvo la idea de crear la Feria del Señor de los Milagros.

Es prácticamente imposible encontrar un caso de vida monotemática tan claro y diáfano como el de Juan Manuel Roca Rey. Él vive con, de, en, por, para y tras la fiesta de toros. “Nací en el ambiente de los toros y oyendo hablar de éstos sin parar”, confiesa, mientras remata con una frase lapidaria su afición: “creo que en vez del pecho de mi madre me dieron de mamar leche de vaca brava”. No se confiesa poseedor de otras aficiones. Nada de teatro, poca música, noticias en televisión, algún libro de uvas a peras, comidas muy sencillas, poco o ningún trago, una ojeada al periódico, si va al cine es acompañando a sus hijos y si se introduce en el Internet todos los días es buscando noticias taurinas. Ahora, almorzando en el restaurant Costa Verde se toma una solitaria copa de vino tinto y sus infaltables coca-colas. Mira al mar con ojos llenos de afecto y reconoce que le gusta la diversión acuática sin ningún intento recóndito de batir alguna marca. Sé que de casta le viene al galgo, que es hijo de Tuco Roca Rey, el más famoso de los señoritos toreros que ha dado el Perú y que su afición es eminentemente familiar. Así que por ahí empezamos.

–¿De dónde les viene a los Roca Rey la afición a los toros?
–Mi abuelo Bernardo, en la última década del siglo XIX tuvo una ganadería de reses bravas llamada “Chacrasana”. Cuando nació mi padre en 1913 ya no existía esa ganadería. Él era el mayor de ocho hermanos y, junto con mis tíos Ricardo y Bernardo, fueron toreros señoritos. Mi tío Carlos era pintor e hizo muchos carteles de toros y también se han reproducido sus dibujos y pinturas en las entradas de la plaza de Acho. Otro tío mío, Joaquín, escultor, es el que hizo el busto de Manolete que está presente en la plaza del Rímac. Mi tío Juan era el que ayudaba a Fernando Graña y a mi padre cuando fueron empresarios de Acho. La verdad es que toda la familia Roca Rey ha intervenido constantemente, por diferentes motivos, en la fiesta de toros en el Perú.


miércoles, 9 de julio de 2008

JOSÉ TOMÁS

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Puebla, Puebla, Mexico